lunes, 7 de mayo de 2007

La llegada...

Así es. Ahora comienza el tercer episodio de esta anécdota, o libro, o escritura... como quieran. La cosa es que en este capítulo llego finalmente a mi ciudad, y me comienzan a suceder cosas, de las cuales algunos ya han sido partícipes. Para los que no, espero que, por lo menos, sirva para distraerlos un momento de su día-a-día, porque para escribirlo igual se requiere una que otra hora... Bueno, ahí vamos.

Ya po, entonces llegué a mi residencia universitaria y hube de enfrentarme al famoso Hausmeister. Entre la lluvia torrencial de ese horrendo día de invierno, logré dar con este conspicuo personaje, el cual se encontraba justamente en su oficina, en el que sería mi edificio por estos 5 meses: K2.

Después de balbucear una que otra palabra, logró hacerme entender que requería del papel del que me había hecho en AAA (este señor habla casi solamente en el dialecto de la zona: Badisch, y le importa una ra... un rábano que yo sea de un lugar donde con suerte hablamos bien el español, y vamos a andar teniendo dialectos... mmm, en fin). Luego del trueque tuve que autografiar como 3 o 4 veces un papel verde (el contrato de arriendo), en el cual quedaba establecido que yo estaba de acuerdo con una sarta de cosas que no lograba comprender, pero me imagino que era mejor firmar a intentar solucionar dudas existenciales contractuales con una persona que con suerte me podía entender y yo a él. La cosa es que firmé el contrato, donde también aparecían 2 valores importantes: el valor del robo mensual (digo, arriendo) (€ 187) y el valor de la caución por el arriendo (€ 330), el cual se repartiría en 3 cuotas, pagaderas mes por medio.

Entre otra sarta de millones de palabras en badisch que no comprendí (y que tampoco importaba), me entregó la llave de mi pieza: F402. Al fin estaba listo para poder entrar a mi pieza, y llenarla de todas mis basuras: abrir definitivamente mis maletas, vaciar mi chilenidad y sofocar el aire alemán de uno que otro tiqui tiqui ti... Me armé de fuerzas para enfrentar la lluvia nuevamente, orientar a José Antonio sobre qué debía hacer, y me dirigí hacia el auto de la Tere (que, nuevamente le agradezco, nos lanzó en HaDiKo siendo nuestra chofer por un rato :D) para bajar todas mis pertenencias... Un par de esfuerzos, un par de gotas y ya estábamos. Chao, chao, gracias por traernos, hasta la próxima, sí, nos veremos en Baden-Baden, no te preocupes, gracias por todo, chao chao, saludos! Algo así fue la despedida del par de estudiantes abandonados a la chilenalemana que los dejaba atrás, para enfrentar un mundo totalmente nuevo. Yo armaba camino hacia K2 y José hacia K3.

El lugar era como un condominio de edificios, llamado HaDiKo (Hans Dickmann Kolleg). En él viven mayoritariamente estudiantes, repartidos en 5 edificios numerados, desde K1 a K5. Cada uno de ellos tiene 5 o 6 pisos, a excepción de K1, con sólo 3, y en cada piso hay 2 o 3 letras (por ejemplo, mi pieza es F402, eso significa que está en el 4to piso, en la letra F), y en cada letra hay un "piso" donde conviven 11-15 personas. Cada uno tiene su pieza aislada de las demás, y comparten un living-comedor-cocina, las duchas y baños, lavadora y secadora de ropa. Esa era la real aventura: enfrentar un mundo nuevo, con gente absolutamente desconocida, en un idioma del demonio, y, además, sin haber vivido solo NUNCA antes en toda la putísima vida... Imaginen solamente el intentar hacerse entender, para que a uno le expliquen cómo carajo funciona todo por acá, porque este piso ya tiene vida propia, desarrollada hace tiempo, a la cual uno debe insertarse rápidamente, para no hacer las cosas mal.


Siguiendo con datos para que puedan imaginar la cosa, a veer... Imagínense parados nuevamente bajo una puerta, sólo que ahora ya no es donde Leonie en Tübingen, sino que ahora en Karlsruhe (al Noroeste de Tübingen). Al frente tiene ahora un pasillo (F4), laaaaaaaaaargo, serán sus 40 metros, y a ambos lados se asoman en total 15 puertas. La primera puerta a la izquierda vendría siendo la cocina (para los que no se manejan y no saben que no estoy en Chile, acá se dice "Die Küche" jeje), y luego, siguiendo por la izquierda hasta el fondo y luego de vuelta, aparecen las piezas, numeradas desde la F401 hasta la F413. A ver...mmm, falta algo! Si cuentan hay sólo 14: Küche + 13 = 14 puertas, y dije que eran 15. ¿Qué pasó? ¿Dónde está el truco? La 15va puerta aparece como la primera al lado derecho, como la puerta a los baños, duchas y donde se encuentra la lavadora y secadora. A través de ese portal, al costado dereesshhho aparecen 2 puertas, que son los 2 baños que hay. Frente a la última instalación sanitaria está la puerta pa' las 2 duchas y máquinas ya mencionadas... Dado que una de las duchas está mala (porque no tiene suficiente presión, y nadie la ha arreglado, y claramente tampoco yo lo haré), queda sólo 1 para los 13. En fin...cosas que suceden por acá. Supongo que ya están pensando en lo complicado que debe ser coordinar la ducha para 13 estudiantes, que deben ir a la Universidad... Yo también lo pensé...y ahora lo escribo.

Bueno, sigamos paseando por mi mundo. Comencemos por la Küche, primera puerta. Eso es, quédense ahí en la puerta y miren a la izquierda: podrán ver bien la mesa del comedor (con un tostador de pan), con unas tantas sillas, 3 sillones que arman una L frente a la TV, una repisa donde cada uno puede dejar comida, ollas, o lo que fuera, y un congelador gigante, para que los 13 guardemos nuestra comida congelada. Ahora pueden mirar al frente y observar una repisita, a la altura de entre la rodilla y la cadera, llena de cosas cuál más distinta de la otra, como servilletas, botellas de condimentos chinos freak, etc etc (hasta una plancha había). Y, finalmente, terminando la ronda, por la derecha tienen la cocina en sí: 2 hornos, lavaplatos, 5 refrigeradores chicos (que se repartían para todos), y varios estantes, cada uno con su espacio destinado a guardar lo que se te diera la gana. ¿Qué les parece? Genial, no? Les gusta mi aventura? Bueno, no es sólo eso en la Küche... Otra cosa genial es la decoración de las paredes, que podrán apreciar mejor en la foto... AH! Olvidaba algo... Como imaginarán, de Chile no traje cubiertos, platos ni nada por el estilo... Cuando me vi en esta situación fue que pensé "CÓMO CARAJO VOY A COMEEER!!!!!???", a lo cual no hallaba salida más que comprarme tales implementos. Para mi fortuna en uno de los estantes habían varias cosas que eran de uso común: platos (bajos y hondos), cubiertos, ollas, sartenes, coladores, no sé...esas cosas; entonces me sentí un tanto más aliviado. La única “regla” era lavar las cosas “inmediatamente” después de comer, y volver a ponerlas en su lugar. Piola, no?
Ya...suficiente con la cocina, no es tan emocionante la verdad.


Ahora sí: mi pieza. Les puedo intentar transmitir qué sentí al ver mi metro cuadrado. A ver... ¿Cómo empezar? Trataré con mi clásico modo... parémonos en la puerta jejeje... Hasta ahora no he recibido quejas, así que así lo haré...

PUERTA: Derecha, closet. Izquierda, lavamanos y espejo (dentro del cual se puede guardar una que otra cosa). Derecho, pieza con ventana. Sencillo, no? La verdad era menos de lo que yo imaginé, o más bien, nunca imaginé que fuera a ser así. La "pieza" en sí se compone de una cama, que tenía sólo un colchón, una almohada y un cobertor, un estante, una repisa y un escritorio con una lámpara. Mi primera impresión fue una pequeña mezcla entre desesperación y decepción: hasta ahora había estado siempre acostumbrado a tenerlo todo, por ponerlo en términos sencillos. Todo. Ahora, nada. Ahora debía ser yo el que había de proveerse las cosas. Su buen giro, no? No tenía sábanas, no sabía con qué iba a dormir en la noche, tenía que desarmar maletas, ordenar un poco, insertarme en todo... no era una tarea menor. Por suerte, la pieza tenía calefacción y no sentiría frío.

Otro factor que alimentaba mi malestar era el hecho de que no tenía idea de qué diablos sería de mi beca. No habíamos recibido noticias de nada, mail ni nada de nadie de la Universidad acá. ¿Cómo iba a pagar el arriendo? ¿Comida? ¿Vida? No sé... Fuimos con José Antonio al AAA a preguntar por sobre estas cosas, dudas varias y por salir un rato del lugar que no podía parecerme cómodo ni familiar... Lo único que quería hacer era no estar ahí... (aparte, claro está, de que en realidad tenía unos pequeños trámites que hacer). Una de las cosas que averiguamos fue que lo primero que deberíamos hacer era extender el seguro que habíamos comprado en Chile por el resto del tiempo que faltaba para estar cubiertos durante todo el intercambio, es decir, 3 meses más. Según habíamos entendido al partir de Chile, eso debíamos hacerlo acá con alguna aseguradora. Sin embargo, esto resultó no ser necesariamente cierto, pues se podía traer todo "listo" de Chile.

Volviendo a F4, para contarles un poco de cómo funcionan las cosas por acá… A ver. Como acá TODO te lo cobran, el piso no era la excepción. Había que pagar una tarifa semestral, para cubrir todo lo que fuera de uso común en términos de limpieza (llámese esponjas para la cocina, detergente pa’ los platos, etc), y 1 caución de € 10 por el uso de cada máquina para ropa (20 lógico si usaría ambas). ¿A quién le pagaba esto? Bueno, había una encargada, que resultó ser mi vecina del frente…F411. Alyssa. Ella me mostró cómo funcionaba la lavadora (que está todo en alemán) y la secadora, para no echarla a perder ni perder mi ropa en la primera lavada. Claro que también había que pagar por el uso de ellas: por cada carga de ropa (representadas en una rayita en el día correspondiente en la hoja destinada para cada máquina) debía desembolsar € 0,25. Nada mal. Ahora sólo había que comprar detergente, en mi primera incursión al supermercado (y, claro, también para llenar mi estante y mi refrigerador). La Tere nos había recomendado esta cadena de supermercados alemanes ALDI, no muy bien surtida en productos, pero, más que eso, lo más importante, mega barato. No siempre podría encontrar lo que quería, pero no gastaría mucho.

Bien poderoso era este problema del seguro, pues lo necesitábamos para matricularnos en la Universidad, con lo cual podríamos recibir nuestra credencial, etc etc... ser uno más de los UNI-Karlsruhenianos... Luego, con esta credencial y el seguro podríamos abrir una cuenta en un banco acá, en la cual depositarían mensualmente nuestra beca, y de la cual descontarían el arriendo mensual en HaDiKo. Lo bueno es que Alemania es poco burocrática... AH! Estaba dejando pasar algo... Hay otro trámite bien importante que hacer, que se llama "Anmeldung". ¿Qué gano yo con esto? NADAAA!!! Lo que se hace es "registrarse" en la ciudad, tener domicilio, para que la ciudad sepa que estás ahí (y te puedan ubicar para trámites policiales, si es necesario)... sólo eso. En fin... Alemania.

OK. Al segundo día de estar buscando seguros, tratando de hacernos de Internet como podíamos para poder buscar algo al respecto, preguntando en el Info-Center de la Universidad, no dábamos con nada bueno... Sin embargo, algo bueno sí sucedió. En la parada del bus frente a la U, me encontré con una chilena que había sido compañera mía en la UC en un curso de alemán, en segundo año... o sea, hace muuuuuuuuucho tiempo, cuando yo estaba en segundo, figúrense... La reconocí de inmediato... "Caro? Caro Santoro?"... Me vio, y luego de un par de segundos de duda, también se acordó de mí. Yo le sonaba conocido, pero no se acordaba bien de dónde, y luego de refrescarle la memoria, todo fue más claro. Fue una gran suerte encontrarla... Nos ayudó un poco con los trámites que había que hacer, nos contó sobre cómo es la vida por estos lados (o a lo que se iba parecer la mía en un tiempo más), me prestó su notebook y su cuenta de internet en los computadores de la U, para poder tener acceso gratis a la red y poder seguir en nuestra búsqueda sin fin de aseguradoras convenientes, que cubrieran a 2 estudiantes extranjeros por 3 meses... Difícil, pero supuestamente había que hacerlo.

Por mientras, yo enviaba mails como enfermo a Chile, para saber si efectivamente era posible hacer el trámite desde allá, porque yo ya había averiguado que SÍ era posible. Se suponía que se podía comprar un seguro adicional en la misma aseguradora que ya me estaba cubriendo, y quedar cubierto por el tiempo completo, pero no sé qué condiciones extrañas de mi viaje no permitían proceder de esa manera, y hubo que buscar alternativas. Moví a toda mi familia en busca de aseguradoras, o más bien, una forma de que me ayudaran a solucionar mi problema… Fueron cerca de 2 semanas hasta que por fin me llegó por mail la confirmación de que estaba asegurado por todo el intercambio: habían extendido el seguro por 1 año más. Así que genial. Sin embargo, eso no era todo… Para poder matricularme a la universidad, debía ir primero a una oficina a mostrar estos papeles que acreditaban mi cobertura por toda la estadía, y luego, con un papel que me darían ahí tendría que ir de vuelta al AAA a comenzar el proceso… Burocracia, ustedes saben. Filo…


Como algunos saben, el comienzo de la aventura no fue completamente de mi agrado. No había imaginado cómo sería, no había pintado en mi cabeza algunos tonos grises que comencé a sentir, sino que había retratado todo a color, de hecho a muchos colores, y pensaba que la mescolanza cultural sería algo que no dejaría de atraerme, de encantarme y de fascinarme por toda mi estadía. Sin embargo, me equivoqué. No podía lograr comenzar a darme cuenta que todo este intercambio era sólo para mí, no podía mirarme y notar que sólo yo importaba ahora, y que las cosas de Chile allá mismo se habían quedado, que ahora me toca pensar en mí y arreglarme, estar bien conmigo... Me tomó buenas horas - incluso días - advertir que a la gente de mi país - a mi gente - no la iba a poder ayudar; la distancia me estaba jugando en contra, y no importaba cuánto yo hiciera por eso no iba a lograr hacer diferencias sustanciales. Simplemente no. Mucho tiempo estuve negándome, y no miraba hacia mi interior. Sólo mantenía mi cerebro adherido al recuerdo, a los problemas de ayer y hoy en Chile, tratando de buscar formas de solucionarlos, sin ver que no podía hacer nada por ellos, por los que me importaban. No lograba dejar de echar de menos cada abrazo, cada mirada, cada paseo, cada minuto, cada beso...no, no era posible. Seguía atado a todo eso, y lo pasaba mal. Claro que se me cruzaba una y otra vez la idea de volver, de que no sería capaz de hacerlo, de que debía volver a ayudar a los que me necesitaban... Este mal-sentir me invadió por más tiempo del que hubiera querido, cada hora era un sufrimiento, y no podía comenzar a vivir yo… Necesitaba ayuda, y comencé a buscarla. José Antonio es un gran oído para eso, y me reconfortaba, y estaba ahí. Nadie más estaba ahí ahora.

Hablé con mucha gente, muchas personas que me ayudaron a ver algo que no había visto antes: me orientaron a advertir que yo no estaba acá por mis propios medios, que yo no había llegado a Alemania porque yo lo había hecho posible, sino porque habían muchos que se la habían jugado por mí, por mi oportunidad, incluso de maneras que yo no había logrado ver como una ayuda a mi viaje, como una llave para realizarlo. No podía simplemente ser tan egoísta y darle la espalda a todo el esfuerzo y confianza que no sé cuántos habían depositado en mí.

Llegamos a Karlsruhe, como ya dije, el 01 de Marzo, que era jueves. El sábado de esa semana, huyendo de todo, partimos con José Antonio (que tampoco estaba de lo más acostumbrado a la nueva forma de vivir) de vuelta a Baden-Baden (invitados, por supuesto), a ver caras conocidas, a rodearnos de un sentimiento de tranquilidad. Esa casa nos daba paz, y era agradable estar rodeado de gente que habla tu mismo idioma, con la misma fluidez que tú, y que te comprende… Tampoco era cosa de ir a llorarle a nadie, pero era simplemente para concentrarse y poder enfocarme en lo que debía hacer ahora: dedicar mis esfuerzos a sólo una cosa, yo… a mi bienestar. Esos días no hice casi nada más que estar adherido a MSN, comunicándome con gente… esa gente que me hizo abrir los ojos, y de los cuales estoy ampliamente agradecido. Hubo momentos bien críticos en que tenía que dar lo mejor de mí para poder no llorar… ustedes que me conocen bien, saben que soy un hombre que casi no derrama lágrimas, pero era tan fuerte la sensación, que llegué a alcanzar esos extremos. No quiero hacerlos que se sientan mal ni nada, porque ya lo hicieron por mí en estos días, cada una de sus palabras (créanme) me dieron un empujoncito, para colaborar en levantarme. Solamente no podía dejar de echar de menos cada instante que había dejado atrás hace un par de días, y de lo fuerte que añoraba estar con cada uno de ustedes, porque sentía que acá no podría llegar a pertenecer. Recordaba con fuerza los últimos días, los últimos instantes, y no podía creer que estuvieran tan lejos de volver a ser míos… no podía aceptar que hubiera dejado de estar junto a los que me querían, que me necesitaban, y eso me apenaba. Si quieren saber la verdad… aquí va. Me sentía una mierda, una persona incapaz de todo. No podía creer que luego de 1 semana lejos ya no pudiera más, y que tampoco quisiera más, que no quisiera lo que vendría después. No, simplemente no era posible. Me arrepentía terriblemente de últimas decisiones, porque necesitaba a esa gente, a algunas personas… Como lo escribí en una de mis descargas, fueron estas palabras “y te extraño, y NO TE OLVIDO”. No… era una de las cosas más pencas que me habían pasado en mi vida, y me sentía solo.

Gracias a Dios estos amigos que uno tiene, los reales, aparecen cuando se necesitan. Ahí estaban, ahí estuvieron, con palabras de aliento, con empujoncitos y mails de apoyo. Lo agradezco. Partimos de Baden-Baden, y, nuevamente, nos pegaron una pequeña ayudita: nos prestaron sábanas para la cama, y ya no tendríamos que improvisar alguna forma de dormir y no morir de frío. Pero no sólo partimos provistos de herramientas para la vida en HaDiKo, sino que logré abrir espacio en mi cabeza para mí, logré dar vuelta un poco la página, dejar Chile para el regreso, y comenzar a estar conmigo. Cambié el switch, o comencé a hacerlo, y empezar a aprovechar de ver todo de otra forma.

Llegué a Karlsruhe con otra disposición. Ahora se me había abierto el apetito por bañarme en esa mescolanza de culturas que mencioné, y comencé a entrar en más contacto con mis compañeros de piso. La verdad es que no fue sencillo al comienzo, porque estaban justo en etapa de pruebas, pero por algo se partía. Comenzamos a comunicarnos, y empezar a tejer lo que sería mis 5 meses en F402. Todo empezaba a pintarse de colores, y dejar los grises para otros momentos…

Día siguiente: Lunes 05 de Marzo. Llegaban los 2 chilenos faltantes. Nico Cristi llegaba desde Haan y la Cota Kutscher desde Chile. Con José Antonio nos comprometimos a viajar a Stuttgart a buscar a la Cota al aeropuerto, así que viajamos en la mañana de ese día a ver la ciudad, a recordar lo que había sido pasear por ella hace 6 años, y poder respirar otro aire. Tampoco era la idea hacerse los mejores amigos en el piso de una, eso tomaría un poco más de tiempo, y fue bueno también retirarse otra vez de la ciudad a pensar y sacar fotos. Aprovechamos de reencantarnos con Stuttgart y poder empaparse (aparte de con la lluvia que caía) de una aire de calma, hasta poder entrar nuevamente en contacto con gente de mi especie, chilenos de corazón… Recorrimos la ciudad a través de la calle principal, y volví a impresionarme con el gran castillo que adornaba el Schlossplatz. Entre una y otra vuelta nos retopamos con este pequeño lago donde había una que otra avecilla (patos y cisnes), puentes sobre las calles, la torre de Mercedes en el Hauptbahnhof, etc… Mucho que ver, pero poco tiempo… pero suficiente para alejarse un poco.

Aparecimos alrededor de las 4 en el aeropuerto. Llegamos al sector de arribos internacionales, y mirando hacia dentro a la cinta transportadora de maletas vimos a la Cota. Cerca de 15 minutos después estábamos juntos, tomando un S-Bahn de vuelta a la ciudad, para tomar el tren de vuelta a Karlsruhe. Fue genial haber retomado ese poco aire chileno que ya no tenía… Ella traía algo de música de Chile, algo de música después de un verano en tierras nacionales, y claro que no venía exenta de los reggaetones más nuevos… No, muy divertido el tren a “casa”…

En la noche nos topamos con Nico, que ya estaba instalado en K3, su pieza G115. Al suertudo le habían regalado en Haan un notebook, así que ahí estaba con Internet instaladito en su pieza, poniéndose al día en música y noticias de todas partes. También fue un gustazo verlo… Luego, fuimos los 4 a la ciudad a comer algo, a conversar y aproveché de contagiarme del espíritu que cada uno traía para acá, de la disposición para ver el asunto, y fue precisamente en ese momento que mi switch comenzó a afirmarse en el lado “FELIPE: APROVECHA” y a alejarse del “FELIPE: QUE DIABLOS TE PASA??”… Como siempre, Chile se la juega…

Para comenzar a terminar esta parte de mi vida, esta tercera parte, les cuento que esa semana fue mucho lo que nos juntamos los chilenos, comenzamos a conocernos más, a contarnos un poco más de nuestras vidas, y claro que no exentos de chela… Todo esto hasta el jueves de esa semana, cuando tuvimos la prueba de alemán que nos clasificaría en los niveles I (Principiantes), II (Nivel Medio) y III (Avanzado), y luego el viernes a clases… el curso de alemán con los estudiantes ERASMUS, de todas partes del mundo, sin mentir… DE TODAS!!!! Compañeros de Estados Unidos, España, Francia, Turquía, Hungría, Finlandia, Grecia, Italia, Polonia, Noruega, Suecia… por ahí, y, claro… Chilito metido ahí entremedio… jeje

Bueno, por aquí dejo mi parte 3… De aquí en adelante probablemente mis hitos mayores serán los referentes a los viajes que haga, sobre los cuales también trataré de plasmar en uno que otro párrafo mis impresiones para que se hagan partícipes, y alguna vez se entusiasmen a hacer algo como esto…

8 comentarios:

Feña Varela dijo...

Te quiero mucho Pipe. Te mando mil fuerza y acuerdate que todos tus amigos aqui en Chile creemos q te le puedes y te va a ir la raja! Acuerdcate que estay siempre presente en nuestros corazones, recuerdos y oraciones.

Luv you!!!

trini cruz dijo...

me doy cuenta de lo bien que lo estas pasando y lo emocionado qeu estas aya y eso me hace muy feliz. Jjajajajaj me da demacaida risa este blogg, porq te representa al maximooo, te quiero demaciadooo (espero qeu lo tengas muy claro porque te lo he repetido shorrosientas veces)

Siempre me ando acordando de ti asiq disfruta noma que te estaremos esperando caundo vuevlvas con el Ipermultimegasupercarreteparalabienvenidadelqueridofelipe

Besos enormes tu amigui

trini cruz

Liliana dijo...

Hola mi niño. "DEDICATE A ESCRIBIR".
Me encantó tu relato, lo disfruté y me reí mucho. Continúa pasandolo bien y sacale el jugo a esta experiencia. Te extraño mucho pero se que el tiempo pasa rápido.
Un besote.

Larry dijo...

Compadre,
Todos sabemos que eres una persona única, que vale demaciado y que nunca se rinde. Sabemos que todo lo que te planteas lo logras con creces y que LAS CAGO COMO ESCRIBI!!!!!!
Nunca en mi vida había estado TAN colapsado de pega, pero es impresionante que a pesar de eso no pasan 10 minutos desde que me llega el correo avisando que escribiste nuevamente hasta que comence a leer.
Que rico saber que estas vivo aún, que rico saber que cada día estas mejor y que rico saber que esta experiencia de vida te marcará y te obligará a aprender un millón de cosas que nunca en tu vida te hubieras imaginado (y por lo visto yo tampoco).
Pasalo LA RAJA y preocupate solo de disfrutarlo y aprovecharlo TODO.
Sobre Chile no te preocupes, a pesar de que se te echa de menos (aun que creas que algunos ni se acuerdan de ti), te aseguro que cualquiera va a poder sobrevivir con eso mientras asegures tu vuelta(cosa que no dudo).

Saludos!

Anita dijo...

Pipin!! q rico q lo estes pasando asi de bien, sigue disfrutando cada momento y aprovechando al maximo cada minuto q estes en alemania xq el tiempo vuela.. un beso enorme! te quiero mucho amigo!!
bendiciones
Anita

Raul dijo...

Feli, creo que lo que estas pasando no se te olvidará nunca, a pesar de los momentos de nostalgia y pena que puedas sentir, el balance final sera sin duda POSITIVO. Sigue empapándote de cultura y experiencias (tb algo de aguita no hace mal), que cuando vuelvas tendremos que hacer un seminario para que nos cuentes TODO.
Un beso y un abrazo,
papá

Maravilla dijo...

Hola Felipe.
Q bien q todo esté bien ya para ti, y está bien tb q hayas extrañado tanto…, no te lo reproches, no serías tú de otra forma, y porq no extrañar cuando lo que se deja es tanto, y es todo, todo a lo q te dedicas cada día, tu familia, tu polola, tus amigos y tu rutina en la u, ...tu país. Y q todo se detenga de un momento a otro y cambie a otro espacio y a otra gente, fácil sería para nadie, quizá tú tomas más conciencia solamente de cada detalle y le das una vuelta más de lo que te gustaría.
Me encantó el piso donde vives, lleno de colores; para ti fue una sorpresa conocer tu pieza, para mí el lugar fue exacto lo que pensaba, hasta el pasillo me lo había imaginado así, todo en líneas rectas, colores primarios, mesas de madera, sillones cubiertos, sí…, todo tal cual.
Mucha suerte,
Maravilla.

Matias dijo...

Yeah Bro!!
Recien lei tu cuestionXD ultra atrasao pero bueh, lo q hay po...pta bkn wn, realmente se me pasa muy rapido el tiempo cuando leo lo q esribi, sigue asi wn...aprovecha todo lo q hay alla, las fotos estan buenisimas (la d stuttgart!!! yo estuve ahiii:'( brigio...) pta cidate muxooo
un abrazo
te quiere tu bro
Matu